La ley del golf corta la potencia de los 'drivers
En lo que va de año, quien más quien menos ya ha revisado la lista de drivers conformes con las limitaciones puestas al efecto muelle. Los modelos prohibidos son más de 1.800, con lo que se hace imprescindible un repaso a la bolsa.
Bien es cierto que la mayoría de los fabricados en los últimos años son válidos, pero aún son muchos los jugadores que se manejan con palos arcaicos y que ven ahora la disculpa perfecta para el relevo.
En busca de la perfección.
Hace tiempo que la industria golfística emprendió una alocada carrera bajo la consigna olímpica citius, altius, fortius (más rápido, más alto, más fuerte) en busca de mejores resultados y mayores facilidades para los jugadores amateur. Las herramientas de juego actuales no sólo permiten alcanzar distancias superiores, sino que ofrecen mucha más seguridad en el vuelo de la bola y hacen que se noten menos los malos impactos.
Sin embargo, los oráculos del golf, el Royal and Ancient Golf Club de St. Andrews y la United States Golf Association, se han puesto de acuerdo en poner freno a esta carrera tecnológica que ha provocado que los campos se queden cortos, que se premie al pegador frente a otros especialistas y que los avances hayan desvirtuado el lógico progreso de todo deportista.El efecto muelle es el rebote de la cara del palo sobre la bola y, antes, podía llegar a superar la medida de coeficiente de restitución (COR) de 1, lo que otorga mayor distancia al swing. A partir de ahora, el máximo permisible es de 0,83, lo que equivale a 257 microsegundos (que es el tiempo que la cabeza del driver tarda en recuperar su posición orginal).
Las tres novedades
Aprovechando esta restricción, las principales marcas han sacado nuevos materiales que, además de mantenerse en los límites de la ley, integran los últimos avances en tecnología golfística. Hace pocos días, en Pebble Beach, Steve Lowery y Vijay Singh ocuparon las dos primeras plazas de este prestigioso torneo californiano del PGA Tour con el poderoso y flamante Cleveland Hibore XL. Llama la atención su cara, la más larga del mercado. Así se optimiza la zona de contacto y se alcanzan distancias más largas. Su peculiar forma incrementa la estabilidad, facilita el address y aporta mayor orientación.
La factoría Callaway también está de enhorabuena. Phil Mickelson se impuso en Los Ángeles, mientras que Anika Sorenstam hizo lo propio en Hawaii. Su arma secreta se llama Callaway Hyper X. Con su cara de forma parabólica, produce mayor superficie de impacto efectiva. Está diseñado en lofts de medio grado y con un ángulo de la cara ligeramente abierto que proporciona a los jugadores más habilidosos una sensación más agradable en el address y mayor manejabilidad.
Los ingenieros de Nike tampoco se han quedado a la zaga: el Nike SQ SUMO2 5900 es su novedosa propuesta. Ajustados a las nuevas limitaciones, la firma ha diseñado el driver más fiable y recto jamás creado. Figuras como Stuart Cink, Stephen Ames o Trevor Immelman ya lo tienen entre sus manos. Y a no mucho tardar hará lo propio Tiger Woods. El palo presenta una optimización de toda la cara del drive para conseguir mayor velocidad y distancia de la bola, sea donde sea el lugar del impacto. Su argumento de venta, "no hay disculpa para no ir recto", comienza a ser una realidad.
Fuente: El Economista' Nuria Pombo
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